La pequeña Lucy y sus pies polvosos
Ella tiene cinco años. Camina cuesta arriba para llegar a su escuela. Su padre se levanta temprano para alcanzar el bus de las 06:30 y llegar a su trabajo como guardia de seguridad. Su madre, Paulina se queda en casa. Ese es el bastión donde cada día se inventa una nueva forma para multiplicar los panes. Aquí la fe sobra, pero el dinero se fue por la ventana hace mucho tiempo. El sueldo de Luis, su esposo no alcanza. No percibe beneficios sociales y con el cuento de que a la empresa no le va bien, sus jefes no le pagan utilidades desde hace muchos años. Lo que Luis lleva a casa, en algo, sirve para no morirse de hambre y no dejar atrás el sueño de la pequeña Lucy quien quiere convertirse en profesora. La niña, con su carita un poco sucia por el polvo, sigue caminando. Pronto llegará a su escuela donde su profesora María le enseñó que todo aquel que se esfuerza en esta vida tiene su recompensa al final. Esa frase marcó tanto a la chiquilla que desde aquel día de mayo, cuando la escu...